Un audiocuento, nacido de esas imágenes que un día se aparecen en la mente y no cesan hasta que haces algo con ellas.

Escribí esta historia para librarme de una imagen que me perseguía día y noche, la de una ballena varada en la playa, con el vientre hinchado. Como a menudo pasa con las obsesiones lo que era una sensación vaga e indefinida se fue formando en ángulos y aristas que no ví venir hasta que ya era demasiado tarde. Para aprovechar la obsesión decidí grabarlo como un audio cuento, por probar el formato, y utilizarlo como excusa para adosarlo a los pequeños podcasts “Desvaríos de un hombre solo” que hice hace unos años. y que aún, contra todo pronóstico, tengo intención de hacer.